Mokko de porcelana, delicada y evocadora, donde el esmalte brillante en tonos azulados se convierte en escenario para paisajes de montaña pintados bajo cubierta. Una pieza de colección que captura la serenidad de las cumbres y la profundidad del paisaje en una composición de gran sensibilidad artística.
Sus 9 × 9 × 4 cm realzan su carácter íntimo y exclusivo. Se presenta en caja de 13,5 × 13 × 7 cm.