Pieza de colección en gres, de formato cascada y acabado en esmalte satinado de tonos marrones.
Sus fracturas, reparadas mediante el método tradicional kintsugi con oro de 24k, se convierten en delicadas líneas de luz que recorren la superficie y revelan una belleza nacida de la imperfección. Una obra única que celebra la historia de la materia y el valor de lo irrepetible. Medidas interiores: 8,5 × 8,5 × 8,5 cm.
Se presenta en caja de 12,5 × 12 × 12 cm.