Pieza de colección en gres, de forma redonda y acabado en esmalte brillante de tonos rojizos.
En su superficie descansa un dragón durmiente, modelado con carácter escultórico y una presencia silenciosa que evoca fuerza, misterio y leyenda. Una obra única donde la cerámica trasciende su función para convertirse en objeto de contemplación y arte. Medidas interiores: 12 × 12 × 4,5 cm.
Se presenta en caja de 16 × 16 × 11 cm.